Los problemas sexuales en las parejas

Sentirse comprendido es un paso importante que suaviza la relación con la pareja. Cuando el problema sexual se presenta la comunicación es el primer paso para resolverlo. Sin embargo, llegar a ese momento no siempre es tan sencillo. Existen una gran variedad de problemáticas que van desde la infancia, adolescencia o adulto joven que impiden llegar a vencer el temor a ser entendido y la comunicación se ve fracturada. Los problemas sexuales que afectan al individuo y por consiguiente a la pareja más comunes que se presentan son:
FRIGIDEZ:
Es la incapacidad de la mujer para sentir placer al tener relaciones sexuales, es decir, a la introducción del pene en la vagina y llegar a obtener orgasmos. La frigidez no impide que la mujer se lubrique y todo funcione perfectamente desde el punto de vista anatómico. El problema es que no hay goce. Generalmente las causas de la frigidez son psicológicas y hay que profundizar bastante en el tema de la mano de un profesional. Miedos, fobias, depresión, desapego emocional son varios de los detonantes para la frigidez.
IMPOTENCIA:
La incapacidad para conseguir una erección completa y satisfactoria se llama impotencia. El pene no se irriga por completo y no hay erección, con lo cual no se puede llevar a cabo una penetración. El varón impotente sí puede tener un orgasmo, pero su pene se mantiene flácido.
EYACULACIÓN PRECOZ:
En la eyaculación precoz sí hay erección y penetración pero la eyaculación es muy rápida y generalmente no da tiempo a que la mujer tenga su orgasmo. La eyaculación precoz provoca sentimientos de frustración en la pareja y debe ser consultada con un profesional.
EYACULACIÓN RETARDADA:
Es exactamente el caso contrario al anterior. El varón tiene erección y se produce la penetración pero la eyaculación no llega nunca o tarda demasiado tiempo en llegar.
DISPAUREUNIA:
Es dolor eyaculatorio y posteyaculatorio en el hombre, y el vaginismo en la mujer. Esto es un espasmo involuntario de los músculos que rodean la entrada vaginal o los músculos cremasteriscos en el hombre, que oprimen los testículos, produciendo un intenso dolor ante la penetración en el caso de las mujeres y en la eyaculación en el caso de los hombres.
NIVELES HORMONALES BAJOS:
Las mujeres sufren variaciones en su libido, o deseo sexual. Situaciones como el embarazo o la menopausia, incluso el periodo menstrual pueden afectar al deseo sexual. Existen unas hormonas llamadas andrógenos y estrógenos, cuando estas están demasiado bajas en las mujeres, disminuye el deseo sexual. Algunas operaciones quirúrgicas como la extracción de los ovarios, o el uso de píldoras anticonceptivas, y por supuesto la menopausia pueden causar disminución de andrógenos y resequedad vaginal y dolor en las relaciones sexuales. En los hombres, la disminución de la hormona testosterona puede provocar una falta de deseo evidente.
PASOS PARA LA SOLUCIÓN DEL PROBLEMA:
- El primer paso es aceptar que se tiene un problema de tipo sexual.
- Hablar con la pareja para su comprensión y búsqueda de ayuda profesional.
- Que la pareja entienda que el problema no necesariamente es por falta de amor.
- Una vez contactada la cita con un profesional de la salud mental cooperar en la terapia para que los resultados sean satisfactorios para ambos.
- Sentirse comprendidos y apoyados profesionalmente por el especialista facilita con mayor rapidez al logro de los objetivos.


